
La limpieza en un gimnasio es crítica para la salud de todos sus usuarios y colaboradores, además de que apoya a la continuidad operativa en distintas formas. Que se cuente con un plan de limpieza claro minimiza los riesgos de contagio, protege los equipos de ejercicio y mejora la experiencia de los clientes.
En CiberQuim te damos un protocolo claro y sencillo, con los roles, zonas clave y recomendaciones de productos para implementar una rutina eficiente de desinfección y limpieza, siempre con énfasis en la seguridad y en la trazabilidad operativa.
Porque el uso constante de los aparatos, el contacto con el sudor y la alta rotación de personas provoca que el gimnasio sea un entorno donde la transferencia de gérmenes pueda ser constante.
Mantener la limpieza y la desinfección no solo previene que haya enfermedades, sino que preserva los equipos más costosos y demuestra profesionalismo ante los socios, los clientes y en las auditorías.
Verás que este protocolo prioriza la velocidad operativa sin sacrificar el tiempo de contacto o de enjuague que se indica por la ficha técnica del desinfectante.

Define funciones claras como, por ejemplo: los instructores y usuarios deben dejar el equipo limpio tras cada uso; el personal de limpieza lleva a cabo la rutina diaria y semanal; un supervisor revisa la bitácora y valida su cumplimiento.
La bitácora tiene que incluir fecha, hora, la tarea, el producto (con lote) y firma. Mantén el SOP (procedimiento operativo estándar) visible con un checklist operativo para los turnos y que facilite las auditorías.

Es importante elegir desinfectantes y limpiadores que estén formulados para uso constante y que respeten los equipos de gimnasio y las superficies. En el caso de los equipos electrónicos, dale prioridad a productos aprobados por el fabricante.
Para los pisos y áreas húmedas (como los baños) puedes utilizar detergentes neutros y desinfectantes con tiempo de contacto comprobado. No utilices soluciones que dejen residuos pegajosos o abrasivos que, además, dañan los acabados de los pisos.
Prepara diluciones de acuerdo a la ficha técnica y a la etiqueta, y siempre respetando los tiempos de contacto.
Puedes implementar estaciones con dispensadores y dosificadores (sprays y toallitas humedecidas) para facilitar que los usuarios y el staff colaboren en la limpieza del gimnasio.
¿Y cada cuánto hay que desinfectar el equipo? Lo ideal es tras cada uso y como una rutina diaria por el personal de limpieza. Utilizar productos para la limpieza de gimnasios es muy viable si son de buena calidad y contienen desinfectantes aprobados.
Contáctanos para mayor información; en CiberQuim estaremos encantados de ayudarte,