Los malos olores en espacios públicos definitivamente afectan a la experiencia de los usuarios, a su salud y la percepción de limpieza que tienen del lugar.
Si quieres eliminar malos olores de manera eficaz, es importante atacar la fuente y no solo «ocultar» o camuflar el mal olor.
En CiberQuim queremos compartirte una guía práctica, explicando por qué aparecen los malos olores, qué debes hacer inmediatamente y qué estrategias puedes implementar para controlar los olores en el tiempo (control de olores en los espacios públicos), integrando soluciones operativas y productos adecuados.
¿Por qué aparecen los malos olores y cuál es la estrategia correcta a seguir?
Los olores tienden a crearse por materia orgánica que está en descomposición (como restos de comida, desechos humanos, materia vegetal, entre otros), acumulación en sistemas de drenaje, moho en textiles o biofilms en superficies porosas.
Utilizar una estrategia que sea eficaz debe combinar lo siguiente:
Detectar y eliminar la fuente.
Limpieza mecánica y química apropiada.
Control ambiental (ventilación correcta y tratamiento del aire).
Recuerda que utilizar neutralizadores de olor o desodorizantes solo como una solución temporal, no reemplaza una intervención directa sobre la fuente.
Soluciones a corto plazo y acciones inmediatas que puedes hacer
Cuando detectes un olor desagradable en un espacio público, ya sean pasillos, vestíbulos, baños, áreas de comida, basureros, etc., puedes aplicar el siguiente protocolo:
Identifica cuál es la fuente: restos orgánicos, un drenaje, textil húmedo, etc.
Retira y desecha los residuos visibles con un procedimiento seguro.
Limpia la zona con un limpiador desinfectante o un neutralizador de malos olores, que esté diseñado para eliminar la causa raíz del mal olor.
Ventila el área (ya sea con aireación cruzada o extracción mecánica).
Estos pasos minimizan el pico de olor, mientras planificas las acciones preventivas que se llevarán a cabo. Evita enmascaradores que solo cubren el olor, pero no lo eliminan.
Estrategias eficaces para el control de olores en los espacios públicos
Las siguientes estrategias que te damos en CiberQuim son pensadas para mediano y largo plazo:
Mantenimiento de drenajes y trampas de olor: lleva a cabo la desincrustación y la limpieza periódica de los ductos y sifones; utiliza limpiadores enzimáticos o biocidas que se encargan de degradar la materia orgánica sin que se dañen las tuberías.
Gestión de los residuos: haz uso de contenedores que tengan cierre hermético, procura su limpieza y desinfección constante, además de separar los residuos orgánicos. Es buena idea implementar rutas de recogida que sean frecuentes si es que hay olores frecuentes.
Limpieza de textiles y superficies porosas: lavado o limpieza a profundidad de tapetes, tapicería y cortinas, usando productos que eliminen biofilms y hongos.
Control del aire y la ventilación: recurre a extractores, filtros y unidades HVAC con mantenimiento regular: considera los filtros de carbón activado o los sistemas de purificación para los puntos más críticos.
Técnicas y productos: dale prioridad a los neutralizadores biodegradables, desodorantes de base ecológica, y limpiadores enzimáticos que eliminan las moléculas que provocan el mal olor, en vez de cubrirlo. Las soluciones concentradas y dosificadas minimizan el desperdicio y mejoran la trazabilidad.
Monitoreo y registro: crea un mapa de olores y bitácoras donde registres las incidencias, las acciones tomadas y resultados obtenidos; gracias a esto, podrás identificar los puntos más importantes y medir la eficiencia de las intervenciones.
Cómo elegir productos y cómo puedes medir resultados
Hay varias opciones en el mercado, pero podemos mencionar los neutralizadores, los enzimáticos y los absorbentes:
Neutralizadores enzimáticos: perfectos para los residuos orgánicos (restos de comida, orina, vómito, desechos, etc.); estos degradan la materia y evitan que reaparezca el olor.
Absorbentes y carbón activado: muy eficaces para eliminar olores en el aire y cámaras pequeñas; instalalos en los baños o salas técnicas que tengan estos problemas puntuales.
Desodorizantes eco y concentrados: elige formulaciones con evidencia de biodegradabilidad y eficacia; evita usar aerosoles con un alto contenido de COV que afectan la calidad del aire interior.
Control químico en las superficies: utiliza limpiadores con acción desodorizante y desinfectante cuando la fuente sea microbiológica. Por otro lado, respeta los tiempos de contacto y enjuague que indica la ficha técnica.
Evalúa la eficacia: mide la percepción (con encuestas), repite las pruebas olfativas a diferentes horas y registra la recurrencia.
Si quieres soluciones profesionales, especializadas, pruebas in situ y asesoría técnica, contáctanos. En CiberQuim, nuestro equipo puede ayudarte a elegir los eliminadores de malos olores y programas de mantenimiento que se adapten a tus necesidades.
Cuidado y Desinfección de Espacios
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Dirección Comercial
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